La vuelta a los origenes o la animalidad encubierta

No puede dejar de sorprenderme, quisé escribir esta entrada en su momento pero no he tenido tiempo hasta ahora.
¿seres superiores?, ¿evolución cultural?, ¿civilización?
Que fácil es borrarlo todo y sacar a relucir lo más primitivo y brutal de nuestra naturaleza, tu corteza cerebral se somete y lo más profundo de tu existencia sale a relucir.

El fútbol, deporte rey en esta España nuestra. El partido del otro día, siento no poder concretar cual era porque no lo se (sólo se que gano el Barcelona porque es imposible no enterarse, sordo y ciego no habría podido evitarlo :P), me hizo reflexionar. Desde la visión del profano y además de alguien al que le cuesta “conectar” con las multitudes, observé la estampa. En mi casa no se vió el fútbol, mi único referente fueron los sonidos que llegaban del exterior.

Durante la noche escuchaba alaridos de alegria cuando la tribu enemiga recibía golpes mortales y aterrados aullidos cuando los golpes pasaban cerca de sus guerreros. Una vez acabó la batalla los vencidos se escondieron, deseando ya la venganza, y el banquete empezó en la tribu ganadora con una salvedad: hoy no hay separación geográfica entre tribus. Como solución salir al encuentro, tocar el claxón y avisar a los vencidos y vencedores de que un miembro de la tribu ganadora atraviesa su territorio, exhaltación y fiesta. Seguro que más de uno no pudo contenerse y acabó dejando libres a las bestias y gopeó, rompió y venció fisicamente a un rival, papelera o persona.

¿Lo necesitamos? creo que sí. Sin sentirme miembro de esas huestes, creo que es algo que empuja desde lo más hondo. El mono llama a la guerra pero los monos nos hemos convertido en abejas y no podemos satisfacer ese ansia. Los deportes reglados aunan esas dos vertientes: una batalla ordenada, donde poder sentir el éxtasis de la lucha sin sus cruentos resultados.

Sólo recordad que esa naturaleza está ahí, no hace falta mucho para sacarla. Aísla a unos cuantos y verás formarse facciones y grupos que rivalizarán por un bien común en poco tiempo. Nuestra sociedad funciona así, no somos ñus recorriendo la pradera juntos. Somos monos depredadores y nos encanta luchar, a cualquier escala, en cualquier lugar, es lo que domina todo lo que hacemos.

Quizá lo mejor sea encauzar este animal a los videojuegos, los partidos de fútbol y los juegos de guerra y dejar las cosas importantes y la convivencia a nuestro nuevo cerebro que reprimir a nuestros pequeños demonios y dejar que estallen en la casa, en la calle y en el mundo vía AK-47.

You can leave a response, or trackback from your own site.

2 Responses to “La vuelta a los origenes o la animalidad encubierta”

  1. QiQe dice:

    Pues tienes toda la razon, a mi me paso un poco igual viendo un Madrid-Barça en un bar.
    Se veian claramente los dos bandos, y como unos vociferaban y aullaban cuando la cosa se ponia ventajosa (al mas puro estilo manada de chimpances) y como hacian lo propio los del otro bando cuando tocaban. Y si, yo estaba incluido en uno de los bandos, y reproducia el comportamiento grupal, como Diox manda.
    Pero es curioso como esto afecta a otros campos, en la musica por ejemplo, tenemos el House y demas chundachunda basado en los bajos/percusion, que nos retrotraen a Tam-Tam mas ancestral.
    Y estoy de acuerdo en que hay que dejar salir al animal de vez en cuando de forma controlada, porque es estupida la negacion, eso está ahi, en nuestro instinto, el impulso grupal, la competicion, el vencer al oponente, todo ello forma parte de nuestra naturaleza de depredador, y anularlo a la larga solo puede ser negativo.
    Ademas, como cualquiera que haya jugado a algo en equipo sabra, se alcanzan unas elevadas cotas de camaraderia temporal con los de tu equipo, cuando te enfrentas a otros, nunca alcanzables de ninguna otra manera que en la competicion. Ahi te sientes parte de algo, y aunque no sean grandes amigos, los de tu equipo son tus hermanos, y hay que defenderlos. Creo que experiencias de este tipo tambien se dan en la guerra, pero no tengo ninguna prisa por comprobarlo.

    Mucho mejor un partidito los jueves, o ir de vez en cuando de Paintball (experiencia pseudo religiosa de profunda camaraderia y adrenalina, a ver si lo hacemos), que coger un dia y matar a todos tus compañeros de trabajo porque te cabreaste en el atasco.

  2. twentydur dice:

    /agree 100%

    El problema surge cuando la gente no tiene formas
    de evadirse y canalizar la frustración de forma
    ‘racional’. ¡Romper platos como hacen los japos vale!

Leave a Reply

Subscribe to RSS Feed Sígueme en Twitter!