Pánico, dinero, cajeros y las maravillas de la técnica.

Han sido unas horas intensas pero todo ha salido bien.

Todos hemos sacado dinero del cajero alguna vez y confiamos en ese proceso pero ¿qué pasa cuando todo no ocurre con la celeridad deseada?

Anoche fui a sacar dinero, no estoy en mi ciudad y aquí la presencia de mi caja de ahorros es escasa, por lo que suelo sacar en otras entidades en las que no me cobran comisión. Dado que el banco donde suelo sacar esta donde estudio y me encontraba en la zona de mi casa busque un banco o caja y encontré uno en el que no había sacado nunca: “probemos a ver si ahí me cobran comisión”. Procedí a ello y cuando me dijo la exhorbitante cantidad de comisión que quería cobrarme, le dije: “gracias pero no, gracias”. Y me dispuse a buscar un banco de los habituales que uso.

Hay que destacar que era una cierta cantidad de dinero, en importancia relativa podríamos decir que era una gran suma, digamos que era el 85% de todo mi capital actual.

Tras la busqueda encontre otra entidad bancaria y no pude sacar por algún misterioso motivo. Probemos otra…y un nuevo fracaso. En la tercera de ellas en lugar de simplemente “Operación no disponible”, el mensaje mutó en un terrible “Saldo insuficiente”: ¡¿QUE?! Es imposible.

Consulta de saldo: me indicaban un escueto 15% de lo que yo creía tener.
Consulta de movimientos: ultimo movimiento -85% de mi capital.

¿WTF? Si no lo he sacado…pensemos. ¿Y si en el primer banco, cuando cancelé la operación, le di a “Continuar” en lugar de a “Cancelar“? ¿Puedo haber sido tan tonto? Casí estaba seguro de haberlo realizado todo correctamente, pero ¿y si no? el dinero no estaba y eso era una prueba bastante solida en mi contra.

¿Quieres saber que pasó y como recuperé mi dinero?… pues sigue leyendo.

Corrí hasta esta primera sucursal, con poca ninguna esperanza y, cuando llegué, pude ver el cajero, al que ahora veía bastante antipático, y, por supuesto, no había un cartel diciendo: “despistado, ten más cuidado, tengo tu dinero. Llamamé y te lo devuelvo”. Eso no pasa ni en el país de los tele-tubbies.

Desolado y con la certeza creciente de mi estupidez más severa me dirigí a casa y realicé la dolorosa y última comprobación: Internet. Efectivamente, claramente indicado, aparecía la operación y la abusiva comisión. Le había dado al botón equivocado. Podeís imaginar mi enojo monumental, habría machacado un gatito contra el asfalto si lo hubiera tenido cerca (menos mal que no).

Conté y me vanaglorié de mi extensa e intensa estupidez con mis compañeros de piso y (gracias chicas) las mejicanas me sacaron de casa y me “dispararón unas chelas” (me invitaron a beber algo) y, al menos, me distraje de mi bancarrota y de mi confirmada estupidez.

Hoy por la mañana, resignado, he ido al banco a preguntar. Si nadie tomo el dinero después, el cajero se lo vuelve a tragar. Me informan de que no había nada retenido en el cajero, es decir, lo más probable es que alguien lo hubiera cogido. Debía acudir a mi sucursal, papeleos, y ellos iniciarían los tramites para revisar las operaciones y, en caso de que alguien hubiera cogido el dinero, se procedería a la denuncia pertinente.

Vuelvo a casa y entro en la página de mi caja de ahorros para obtener la información, los telefonos y la dirección de la sucursal en mi actual ciudad. Reviso de nuevo las operaciones para tener los datos de la operación y… SORPRESA.

<Saltos de alegría>¡¡Mi dinero está ahí!! </Saltos de alegría>

Después de las correspondientes manifestaciones emocionales pensé de nuevo para ver que había pasado. Mi primer pensamiento fue que efectivamente el cajero había tragado de nuevo el dinero y, maravillas de las telecomunicaciones, automaticamente éste había vuelto a ser ingresado en mi cuenta. Esto dejaba un tanteo de: “Maravillas de la técnica 1 – Pedels, el estupido que se equivoca de botón 0″ Pero mi orgullo herido quedaba compensado por la recuperación de mi colchoncito (casi mejor futón) económico.

La noche anterior, justo después de mi fracaso, había emulado mi error con una cantidad más discreta (lo que me quedaba), cancelando la operación igualmente. Recuerdo algún mensaje de que no había conexión con mi entidad. Seguía pensando que le había dado al botón correcto pero las pruebas estaban en mi contra.

Pero revisando mejor las operaciones, con las pruebas que hice, percibo que la forma de operar es la siguiente. Cuando tú quieres sacar dinero y le dices la cantidad, éste dinero ya ha sido extraido de la cuenta. Y sólo en el caso de que canceles la operación el dinero y las comisiones se te reintegran. Es decir, durante los segundos que la pregunta “¿Desea continuar?” está en la pantalla, tu dinero está en el limbo y tu decides si traerlo a este mundo o devolverlo a su morada.

Pues bien, en mis operaciones se observa un desfase horario y revisando los recibos, he confirmado la hipótesis que estaba empezando a cuajar en mi cabeza. No me equivoque de botón :P. Dije que quería extraer el dinero y el dinero fue sacado de mi cuenta. Cancele la operación y ocurrió algo: un corte en la conexión, paquetes de datos perezosos, alguién meo sobre los cables, a saber. ¡¡¡¡¡Y no se produjo el reintegro correspondiente a la canecelación de la operación hasta una hora después de haberla cancelado!!!!! Es decir, durante una hora fui un 85% más pobre por algún problema en la red. Pasada esa hora todas las operaciones se realizaron con normalidad y volví a tener el dinero que nunca había sacado.

Esto cambia el panorama y la puntuación de cada bando, ahora la “bendita” red de cajeros me debe una compensación por el susto y yo se que fui capaz de darle al botón correcto. Maravillas de la técnica.

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4 Responses to “Pánico, dinero, cajeros y las maravillas de la técnica.”

  1. MoJoYoYo dice:

    ¿lo que ha pasado con tu dinero no es lo mismo que le pasó a Neo en Matrix Revolutions?
    Esta claro, tu dinero se lo había intentado quedar el ferroviario xD
    Bueno, frikadas a parte, bien está lo que bien acaba :P
    Nos vemos en un mes ;)

  2. pedels dice:

    Llamare a Iker Jiménez a ver si fue por una interferencia provocada por un OVNI o mi dinero fue abducido o algo :P Hay muchas explicaciones posibles que son misterios para la ciencia hoy dia. Juasssss.

    Pues si, menos mal que todo ha salido bien.

  3. Serpes dice:

    Juer, me has tenido en tensión hasta el final. Suponía que no te habías quedado pobre pero no iba a poner la mano en el fuego …

  4. twentydur dice:

    Jajajaja.. ¡increible historia!

    Lo de que te llevaron a beber algo
    parece típico de una película :)

    Y lo de ir otra vez a realizar simulaciones
    de lo que pudo haber pasado es totalmente
    ingenieril ;)

    ¡Me alegro del final!

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