El alimento del alma

Besarte cada mañana
despierta mi nuevo día.
Abre mis ojos al mundo,
mi alma a la alegría.

Si el sopor mi invade,
si se me nubla la vista.
Besame una vez más,
¡convierteme en artista!

Contigo el día se alarga,
la noche desaparece,
en tu sutil compañía
hasta que el mundo amanece.

Me provocas taquicardia,
pálpitos, sudoración.
Incluso mis manos tiemblan
al ritmo del corazón.

Por eso yo te venero,
te busco, te necesito.
¡Que nada tiene sentido
sin ese buen cafelito!

Un poquito de lírica que últimamente estamos muy técnicos :) Imagino que mucha gente entendera esta pequeña obra como si fuera su vida misma….¡ay, cafeína!

You can leave a response, or trackback from your own site.

Leave a Reply